
Cada 7 de septiembre, el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul recuerda algo que, precisamente por ser invisible, resulta fácil relegar a un segundo plano: la calidad del aire forma parte de la salud, del bienestar y de la sostenibilidad de cualquier sociedad. Pero también de la manera en que diseñamos nuestros edificios, organizamos nuestras ciudades y gestionamos nuestras actividades productivas.
La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció esta jornada en 2019 y se celebró por primera vez en 2020. Su propósito va mucho más allá de concienciar sobre la contaminación atmosférica: busca impulsar soluciones, compartir conocimiento y movilizar a gobiernos, empresas y ciudadanos hacia modelos de desarrollo capaces de reducir las emisiones y proteger la salud.
En 2026, la campaña internacional pone especialmente el foco en el argumento económico a favor de actuar conjuntamente sobre el clima y la calidad del aire. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) plantea que determinadas medidas pueden generar simultáneamente mejoras de salud pública, beneficios económicos y avances en los objetivos climáticos.
Para sectores como la lavandería industrial, la hostelería, la sanidad, las residencias, la industria textil o los servicios profesionales de tratamiento de tejidos, esta reflexión tiene una dimensión muy concreta. Lavar, secar, planchar, acabar y mantener textiles requiere agua, energía, productos químicos, generación de calor y, dependiendo de la tecnología utilizada, diferentes procesos auxiliares.
Por eso, hablar de aire limpio desde el ámbito de la lavandería profesional no consiste únicamente en hablar de emisiones. Significa hablar de eficiencia energética, tecnología, mantenimiento, dosificación, productos químicos, durabilidad de los equipos y optimización integral de los procesos.
Es precisamente en esa visión de conjunto donde compañías especializadas como Intecsum pueden desempeñar un papel relevante: ayudando a las organizaciones a evolucionar hacia instalaciones que combinen productividad, calidad del tratamiento textil, eficiencia y un uso cada vez más responsable de los recursos.
El aire limpio también es una cuestión industrial
La contaminación atmosférica constituye uno de los grandes riesgos ambientales para la salud. El PNUMA estima que está relacionada con aproximadamente siete millones de muertes prematuras al año en el mundo, mientras que la Organización Mundial de la Salud señala la estrecha relación entre determinados contaminantes y enfermedades cardiovasculares, respiratorias y otros problemas de salud.
El problema tampoco puede separarse del cambio climático. Una parte importante de las partículas y contaminantes presentes en la atmósfera está asociada a actividades humanas y, especialmente, a procesos de combustión. Reducir la dependencia de los combustibles fósiles, mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia fuentes de energía más limpias puede producir beneficios simultáneos para el clima y para la calidad del aire.
Esta relación convierte la eficiencia de los procesos industriales en una pieza más del cambio.
Una lavandería profesional puede no ser la primera instalación que imaginamos cuando pensamos en calidad del aire. Sin embargo, su funcionamiento depende de una cadena energética considerable: calentamiento del agua, lavado, centrifugado, secado, producción de vapor, planchado y acabado. En instalaciones de gran capacidad, estas operaciones pueden repetirse centenares de veces y procesar grandes volúmenes de textil.
Cada mejora aparentemente pequeña, cuando se multiplica por miles de ciclos de trabajo anuales, adquiere otra dimensión.
La sostenibilidad, por tanto, no debería entenderse como una característica aislada de una determinada máquina. Es el resultado de cómo funciona el conjunto de la instalación.
La mejor energía es también la que no necesitamos consumir
Uno de los principios fundamentales de cualquier estrategia de eficiencia consiste en evitar consumos innecesarios antes de buscar cómo producir esa energía de otra manera.
En una lavandería profesional, esta lógica comienza en el propio lavado.
Una extracción más eficaz del agua durante el centrifugado significa que los textiles llegan al secado con menor humedad residual. Y cuanto menor sea esa humedad, menos energía habrá que emplear posteriormente para evaporarla.
Grandimpianti, uno de los fabricantes con los que trabaja Intecsum, aplica precisamente esta lógica en sus lavadoras profesionales supercentrífugas: la alta velocidad de centrifugado permite reducir la humedad residual y, como consecuencia, disminuir las necesidades de los procesos posteriores de secado y planchado.
Es un buen ejemplo de por qué la eficiencia de una lavandería no puede evaluarse observando cada máquina de manera independiente.
El lavado afecta al secado. El secado condiciona el acabado. La dosificación influye en el consumo de agua y en la necesidad de repetir procesos. Y el mantenimiento determina si el rendimiento previsto por el fabricante continúa siendo el mismo después de miles de ciclos.
Una instalación verdaderamente eficiente es aquella en la que todas estas variables trabajan de manera coordinada.
Medir la carga para utilizar únicamente los recursos necesarios
Otro avance importante de la maquinaria profesional moderna es la capacidad de adaptar los consumos a las necesidades reales de cada ciclo.
En determinadas gamas de Grandimpianti, por ejemplo, el sistema de pesaje DWS permite calcular la cantidad de energía, agua y detergente necesaria en función de la carga real introducida en la máquina. El fabricante señala además que algunas de sus lavadoras profesionales de alta velocidad pueden conseguir reducciones significativas de agua, detergente, duración de los ciclos y electricidad respecto a configuraciones menos optimizadas, dependiendo del equipo y de las condiciones de utilización.
El concepto resulta especialmente relevante porque introduce una idea que debería formar parte de cualquier estrategia ambiental industrial: producir más eficientemente no significa necesariamente hacer menos, sino utilizar mejor los recursos disponibles.
Una máquina parcialmente cargada que ejecuta un programa dimensionado para su capacidad máxima desperdicia recursos. Lo mismo sucede cuando los ciclos son más largos de lo necesario o cuando una dosificación incorrecta obliga a incrementar aclarados o repetir procesos.
La automatización y el control permiten reducir esa distancia entre el consumo teórico y la necesidad real.
Y esa precisión termina repercutiendo indirectamente en la huella ambiental de la instalación.
Secar mejor para consumir menos
El secado es uno de los procesos donde la eficiencia térmica adquiere mayor importancia.
La pérdida de calor, una circulación de aire poco eficiente, los filtros obstruidos o prolongar innecesariamente un ciclo después de haber alcanzado la humedad deseada representan energía que no aporta valor al resultado final.
Las tecnologías actuales permiten intervenir sobre varias de estas variables.
Grandimpianti incorpora en determinados secadores soluciones como aislamiento para limitar pérdidas térmicas, regulación de la rotación mediante tecnología inverter, optimización del flujo de aire y sistemas capaces de finalizar automáticamente el programa cuando el textil alcanza las condiciones previstas. Algunos equipos también supervisan la obstrucción del filtro para ayudar a conservar la eficiencia a lo largo del tiempo.
De nuevo, la relación con el Día Internacional del Aire Limpio no debería reducirse a afirmar que una secadora eficiente “limpia el aire”. No lo hace.
La conexión es otra: reducir la energía necesaria para desarrollar una actividad productiva puede contribuir a disminuir su impacto ambiental asociado, especialmente cuando esa energía depende directa o indirectamente de procesos de combustión.
La precisión es importante también cuando hablamos de sostenibilidad.
Recuperar energía en lugar de perderla
La misma filosofía está llegando a los procesos de acabado profesional.
VEIT, fabricante especializado en tecnología para planchado y acabado textil y otra de las marcas presentes en las soluciones de Intecsum, ha desarrollado equipos orientados específicamente a mejorar el aprovechamiento energético.
En 2026, por ejemplo, la compañía presentó una evolución de su Shirt Finisher SF 27 desarrollada con especialistas en dinámica de fluidos y optimización de emisiones. El equipo incorpora recuperación de calor para reaprovechar energía dentro del proceso, con el objetivo de mejorar tanto la eficiencia como las condiciones de trabajo.
En sus sistemas de acabado en túnel, VEIT trabaja igualmente sobre la optimización del flujo de aire, el aislamiento y la reducción del consumo de vapor como vías para disminuir las pérdidas energéticas.
Son ejemplos de una tendencia que probablemente seguirá ganando peso en la industria: dejar de considerar el calor residual como una consecuencia inevitable y empezar a tratarlo como un recurso que puede recuperarse o reducirse.
Productos químicos: sostenibilidad también significa precisión
El compromiso ambiental de una lavandería profesional no termina en la maquinaria.
Los detergentes, aditivos, productos de acabado y sistemas de dosificación forman parte del mismo ecosistema operativo. Elegir correctamente el producto es importante, pero también lo es utilizar la concentración adecuada y diseñar un proceso que consiga el resultado requerido sin consumos innecesarios.
Aquí adquiere especial importancia el asesoramiento técnico.
Intecsum trabaja con soluciones profesionales de BÜFA, compañía que desarrolla productos de limpieza, cuidado y desinfección para textiles y otras aplicaciones profesionales y que ha incorporado criterios de eficiencia de recursos y sostenibilidad al desarrollo de su portfolio. La compañía ha trabajado, además, con productos y procesos incluidos bajo criterios de EU Ecolabel y desarrolla iniciativas dirigidas a mejorar el tratamiento del agua en procesos industriales.
El objetivo no consiste en buscar una etiqueta ambiental como elemento aislado, sino en analizar todo el proceso: qué producto se utiliza, cuánto se dosifica, a qué temperatura funciona, cuánto dura el programa, qué cantidad de agua requiere y qué ocurre posteriormente con el agua residual.
Esta visión integral resulta especialmente importante en instalaciones de gran volumen, donde una pequeña desviación en la dosificación puede multiplicarse miles de veces a lo largo del año.
Tecnologías de limpieza profesional y control de emisiones
En determinados procesos especializados de tratamiento textil, la relación con las emisiones es todavía más directa.
Firbimatic, fabricante de equipos profesionales distribuido por Intecsum, integra la sostenibilidad dentro del desarrollo de algunas de sus gamas, con soluciones destinadas a reducir consumos de energía y agua y trabajar con nuevas generaciones de disolventes alternativos. La propia compañía incluye entre sus criterios ambientales el control de emisiones contaminantes, el uso eficiente de energía, materias primas y agua, así como la gestión y reciclaje de residuos.
Esto muestra cómo la evolución del sector está dejando atrás una visión en la que productividad y sostenibilidad parecían objetivos contrapuestos.
La ingeniería actual intenta resolver ambas necesidades simultáneamente.
Un proceso que requiere menos energía, controla mejor sus consumos, reduce pérdidas y prolonga la vida útil de sus componentes no solo puede resultar ambientalmente más responsable. También puede ser económicamente más racional.
Mantenimiento: una variable ambiental que suele olvidarse
Una máquina eficiente cuando sale de fábrica no será necesariamente eficiente diez años después si no recibe el mantenimiento adecuado.
Filtros saturados, conducciones deterioradas, sensores desajustados, pérdidas de vapor, resistencias con depósitos, sistemas de dosificación incorrectamente calibrados o componentes desgastados pueden modificar progresivamente el comportamiento de una instalación.
El problema es que esa pérdida de eficiencia no siempre provoca una avería inmediata.
La máquina continúa funcionando.
Simplemente necesita algo más de tiempo, más energía, más agua o más producto para conseguir el mismo resultado.
Por eso, el mantenimiento preventivo de la maquinaria de lavandería industrial también debería contemplarse desde una perspectiva ambiental. Mantener los equipos dentro de sus parámetros de funcionamiento contribuye a conservar las prestaciones para las que fueron diseñados y, además, ayuda a prolongar su vida útil.
Esta última cuestión tampoco es menor.
Sustituir prematuramente una máquina implica nuevos materiales, fabricación, transporte, instalación y gestión del equipo retirado. Alargar razonablemente la vida útil mediante mantenimiento, recambios adecuados y asistencia técnica es otra forma de trabajar hacia modelos industriales más eficientes.
En Intecsum, esta visión se traduce en un acompañamiento que no termina con la adquisición del equipo. La compañía trabaja con maquinaria nueva y de ocasión, consumibles profesionales, recambios, servicio técnico y proyectos de modernización y automatización, atendiendo a hoteles, hospitales, residencias, lavanderías industriales y empresas del sector textil.
Del hotel al hospital: diferentes necesidades, un mismo objetivo
No existe una única lavandería profesional.
Un hotel puede priorizar la rapidez de rotación de ropa de cama y toallas. Un hospital o una residencia debe situar la higiene y la seguridad del proceso entre sus prioridades esenciales. Una lavandería industrial necesita controlar productividad, costes y disponibilidad de maquinaria a gran escala. Una empresa textil puede requerir procesos de acabado mucho más específicos.
La sostenibilidad debe adaptarse a esas diferencias.
Por eso, modernizar una instalación no debería comenzar escogiendo una máquina, sino analizando el proceso.
¿Cuántos kilos se procesan realmente? ¿Qué porcentaje de capacidad se utiliza? ¿Dónde se concentra el consumo energético? ¿Cuánta humedad conserva el textil antes del secado? ¿Los programas responden a las cargas reales? ¿Existen pérdidas térmicas? ¿La dosificación está optimizada? ¿Hay equipos antiguos cuyo consumo justifique estudiar una renovación?
Estas preguntas permiten convertir conceptos amplios como “sostenibilidad” o “eficiencia” en decisiones operativas.
Y esa es una de las áreas donde el conocimiento especializado aporta mayor valor.
Una lavandería sostenible se diseña como un sistema
Durante años, buena parte de la innovación industrial se ha comunicado alrededor de máquinas individuales: una lavadora que consume menos, una secadora más rápida o un sistema de planchado más eficiente.
El siguiente paso consiste en mirar la instalación completa.
Porque una lavandería profesional es, en realidad, un sistema energético y productivo en el que agua, electricidad, calor, vapor, productos químicos, textiles, personas y maquinaria interactúan continuamente.
Optimizar únicamente uno de esos elementos puede generar mejoras. Optimizar sus relaciones puede producir un cambio mucho más profundo.
La digitalización y la conectividad también están facilitando esta evolución. Sistemas capaces de programar, supervisar y analizar el funcionamiento de la maquinaria permiten obtener una visión más precisa del proceso y detectar oportunidades de mejora que anteriormente podían pasar inadvertidas.
La sostenibilidad empieza entonces a dejar de ser una declaración de intenciones para convertirse en una variable que puede observarse, gestionarse y mejorar progresivamente.
Día Internacional del Aire Limpio: del compromiso a las decisiones concretas
El Día Internacional del Aire Limpio tiene sentido precisamente porque recuerda que los grandes desafíos ambientales no dependen de una única solución.
No existe una máquina capaz de resolver por sí sola la contaminación atmosférica. Tampoco existe un detergente, una tecnología de secado o un programa de mantenimiento que pueda hacerlo.
Lo que sí existen son miles de decisiones técnicas capaces de reducir progresivamente el impacto de nuestras actividades.
Seleccionar maquinaria eficiente. Ajustar el consumo a la carga real. Reducir la humedad antes del secado. Recuperar calor. Evitar pérdidas energéticas. Dosificar correctamente. Mantener los equipos en condiciones óptimas. Prolongar su vida útil. Elegir tecnologías adecuadas para cada proceso.
Para Intecsum, acompañar esta transformación significa combinar experiencia técnica con soluciones de fabricantes especializados como Grandimpianti, VEIT, Firbimatic y BÜFA, además de ofrecer maquinaria, suministros, recambios y asistencia capaces de responder a las necesidades reales de cada instalación.
El objetivo no es presentar la sostenibilidad como una promesa abstracta, sino convertirla en una forma más inteligente de gestionar una lavandería profesional.
Porque cuidar el aire que compartimos también implica revisar cómo producimos, cómo consumimos energía y cómo utilizamos nuestros recursos.
Y en una industria que trabaja cada día con agua, calor, electricidad, vapor y productos químicos, cada ciclo es también una oportunidad para hacerlo mejor.
FAQ — Día Internacional del Aire Limpio y lavandería profesional
1. ¿Cuándo se celebra el Día Internacional del Aire Limpio?
El Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul se celebra cada año el 7 de septiembre. Fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2019 y se celebró por primera vez en 2020.
2. ¿Qué relación existe entre el aire limpio y la lavandería industrial?
La lavandería profesional utiliza energía para calentar agua, lavar, centrifugar, secar, producir vapor, planchar y realizar procesos de acabado. Mejorar la eficiencia de estas operaciones puede reducir el consumo energético y el impacto ambiental asociado a la actividad.
3. ¿Una maquinaria de lavandería más eficiente puede contribuir a reducir el impacto ambiental?
Sí. Una máquina que adapta los recursos a la carga, reduce pérdidas térmicas o disminuye la humedad residual puede necesitar menos agua, electricidad, calor o detergente para realizar el mismo trabajo.
4. ¿Por qué el centrifugado influye en la eficiencia energética?
Porque cuanto menor sea la humedad residual de los textiles después del lavado, menor será la energía necesaria para secarlos posteriormente.
5. ¿Cómo ayuda el pesaje automático de la ropa?
Los sistemas de pesaje permiten adaptar determinados parámetros del ciclo a la cantidad real de textil procesado. Grandimpianti, por ejemplo, utiliza su sistema DWS para ajustar las necesidades de agua, detergente y energía en determinados equipos.
6. ¿Qué importancia tiene la eficiencia de las secadoras industriales?
Es fundamental porque el secado requiere una cantidad significativa de energía térmica. El aislamiento, el control de humedad, la circulación eficiente del aire y el mantenimiento de los filtros pueden ayudar a evitar consumos innecesarios.
7. ¿Qué es la recuperación de calor en equipos de acabado?
Consiste en reaprovechar parte de la energía térmica que normalmente se perdería durante el proceso. VEIT incorpora tecnologías de recuperación de calor en determinados equipos profesionales de acabado textil.
8. ¿Los productos químicos también forman parte de una estrategia de sostenibilidad?
Sí. La selección del producto, su concentración, la temperatura de trabajo, la dosificación y el tratamiento posterior del agua forman parte del impacto global del proceso.
9. ¿Qué papel desempeña BÜFA en este ámbito?
BÜFA desarrolla productos profesionales para limpieza, cuidado y desinfección de textiles y trabaja en soluciones y procesos orientados al uso eficiente de recursos y a criterios de sostenibilidad.
10. ¿Por qué el mantenimiento preventivo ayuda a mejorar la eficiencia?
Porque filtros obstruidos, sensores desajustados, pérdidas de vapor o componentes deteriorados pueden aumentar progresivamente los consumos aunque la máquina continúe funcionando aparentemente con normalidad.
11. ¿Alargar la vida útil de la maquinaria también es sostenible?
Sí. Mantener y reparar adecuadamente un equipo puede retrasar una sustitución innecesaria y reducir los recursos asociados a la fabricación, transporte e instalación de nueva maquinaria.
12. ¿Qué sectores pueden beneficiarse de una lavandería profesional más eficiente?
Hoteles, hospitales, residencias, lavanderías industriales, empresas textiles, centros sociosanitarios, instalaciones públicas y otras organizaciones con necesidades intensivas de lavado y tratamiento profesional de textiles.
13. ¿Qué marcas distribuye Intecsum relacionadas con lavandería y tratamiento textil profesional?
Intecsum trabaja con fabricantes internacionales especializados, entre ellos Grandimpianti, VEIT, Firbimatic, BÜFA y Schulthess, dentro de una oferta que comprende diferentes tecnologías y soluciones profesionales.
14. ¿Qué relación existe entre digitalización y sostenibilidad en una lavandería?
La supervisión y el control digital permiten conocer mejor cómo funciona una instalación, adaptar programas, analizar consumos y detectar ineficiencias. Esto facilita tomar decisiones basadas en datos en lugar de trabajar únicamente con parámetros teóricos.
15. ¿Es necesario sustituir toda la maquinaria para hacer una lavandería más eficiente?
No necesariamente. En algunos casos, las mejoras pueden proceder del mantenimiento, la optimización de programas, la dosificación, los recambios o la modernización de determinados equipos. En otros, el consumo y las prestaciones de una máquina antigua pueden justificar su sustitución.
16. ¿Cómo puede Intecsum ayudar a mejorar la sostenibilidad de una lavandería profesional?
Intecsum puede asesorar sobre maquinaria nueva o de ocasión, consumibles, productos profesionales, recambios, servicio técnico y modernización de instalaciones, buscando una solución adaptada al volumen, los procesos y las necesidades operativas de cada cliente.
17. ¿Qué debería analizar una empresa antes de renovar su maquinaria?
Conviene estudiar el volumen procesado, utilización real de capacidad, consumo energético, agua, humedad residual, tiempos de ciclo, costes de mantenimiento, dosificación y necesidades de producción. El objetivo debería ser valorar el conjunto del proceso y no únicamente el consumo nominal de una máquina.
18. ¿Cuál es el principal mensaje del Día Internacional del Aire Limpio para la industria?
Que la mejora de la calidad del aire requiere una actuación compartida. En el ámbito empresarial, esto implica avanzar hacia procesos, tecnologías y fuentes de energía progresivamente más eficientes y con menor impacto ambiental.
